Transcribo nota recibida en mi correo, tras reunión de sindicatos con sanidad-Madrid.
NO HA HABIDO ACUERDO: la Consejería de Sanidad se reunió ayer con los sindicatos para negociar cómo se va a aplicar una de las medidas más contestadas: la ampliación de la jornada laboral de 35 a 37,5 horas semanales. Y si algo quedó claro en esa reunión es que el objetivo del recorte es “puramente de ahorro”, según varios de los presentes. Sanidad se mostró contraria a ampliar las jornadas media hora cada día, lo que supondría más tiempo de consulta o de quirófano.
En su lugar, propone doblar jornada. En los centros de salud, por ejemplo, médicos, enfermeras, auxiliares, etcétera, que trabajan en turno de mañana deberán hacer también algunas tardes, y al revés. “Eso supone la no renovación de contratos eventuales. Los trabajadores de un turno suplirán a los del otro en vacaciones, si están de baja o librando.
Queda claro el desprecio de la actual consejería no solo por sus profesionales, sino también por los pacientes a los que se supone debe cuidar y proteger.
Ya no solo nos fuerzan a que los tratemos como ganado con agendas que atentan a la dignidad de la persona, otorgando solo 6 mn. a cada paciente, sino que además ahora pretenden que pasemos consulta 12 horas seguidas, de manera que los pacientes que tengan la mala suerte de ser atendidos al final de nuestra jornada vean aumentada exponencialmente la probabilidad de que su medico cometa un error debido al cansancio.
No solo los médicos, sino también los propios pacientes, hemos de estar unidos en estos momentos de recortes de derechos sociales, pues los derechos de unos son los derechos de los otros. Estamos en el mismo barco, el barco de la sanidad pública. Una sanidad que o cuidadmos entre todos o nos dejan sin ella.












